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viernes, 14 de febrero de 2014

El plañir

Al salir de la ermita había un ciego que hacía quejarse a su violín. Cuando se quedó observándolo, lloró por su ceguera y por su alma.


Anestesia

Dejaba pasar el tiempo y los segundos no le dolían. Maduraba mansamente, sin desear nada para que nada se produjera. Sólo él con él.


viernes, 7 de febrero de 2014

De todo



Rebuscando entre los cajones del armario encontró de todo, menos su alma perdida.


El último


Apostaba fuerte, en solitario, ante la idea de creer que no volvería a ver a otro ser humano vivo.



Iluso


-Estás tan espantado que no lo dejas fluir.
-Pero-me-estoy-muriendo.
-¡Déjalo fluir!
-¡Voy-a-desaparecer!
-¡Serás iluso!