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jueves, 18 de diciembre de 2014

Méritos



Se decía a sí mismo que no merecía aquella muerte.
Su asesino, mientras lo estrangulaba, le decía que no se merecía aquella vida.


martes, 14 de octubre de 2014

En canal



Canal derecho.

Canal izquierdo.

Pero sus carnes, al abrirlas, no sonaban en estéreo.



domingo, 28 de septiembre de 2014

Mordimiento sin remordimiento



El instinto cazador dominaba.
Intentaba controlarse pero le era imposible disimular su canibalismo, pues era la humana la única especie con la que se atrevía a desarrollar su espíritu de supervivencia.
Cuando ejecutaba, los posibles remordimientos se diluían con el convencimiento de que sus víctimas merecían su destino al considerar que los humanos eran los seres más cobardes y ruines de la Madre Naturaleza.



domingo, 21 de septiembre de 2014

Matando



Los dedos índice y corazón de su diestra se engarfiaron en las cuencas oculares y las vació de su contenido. El alarido fue ensordecedor, pero no podía permitirse dejarse vencer por la lástima.

Y el siguiente paso sería completamente apocalíptico para su conciencia pues, sin retirar los dedos de las sangrantes cavidades, agudizó sus fuerzas y las convergió en sus extremidades superiores para cumplir su objetivo: La profanación.

La potencia muscular que había combinado en ambos dedos y en la mano que sustentaba la base occipital de la cabeza permitió que estos llegaran a tocar lo más sagrado de aquel ser que tenía bajo su dominio. Tocó el cerebro y lo desgarró con las duras y afiladas uñas. Y aró en una parte mínima de sus circunvoluciones. Y la muerte hizo presencia. Y las lágrimas hicieron presencia. Y se sintió sucio, y desvalido, y retiró con autodesprecio sus garras.

Desencajado, con los ojos desorbitados, contempló su cruenta obra.

Temió caer en el arrepentimiento, pero ya no había lugar para ese sentimiento: Había sido consciente de todo el proceso del asesinato, segundo a segundo, movimiento a movimiento.

Y perdió el conocimiento.

Y murió un poco. Solamente un poco.




miércoles, 2 de julio de 2014

Escéptico

No creía en milagros, pero tuvo dudas cuando la vio resucitar tras un beso suyo en los labios, cuando se arrepintió de haberla matado.



viernes, 17 de enero de 2014

De larga duración

   Tengo que limpiar el desaguisado de mi último crimen. Demasiada sangre. Demasiados órganos reventados. Demasiadas pistas para los sabuesos. Esta vez me cazan. Como no lo remedie con premura, me cogen. Y no estoy dispuesto a pasarme la vida entre rejas. No ahora. Cuando he logrado escabullirme durante estos noventa y ocho años.



jueves, 2 de enero de 2014

El profesional



   Al asesino a sueldo le pagaban para vengarse. Para no mancharse las manos de sangre. Él lo hacía y cobraba, y se vengaba, después, de los cobardes.